
Messenger de Microsoft. El programa de
más extendido del mundo. Con él chateamos con texto, voz, vídeo y videoconferencia, nos enviamos archivos, compartimos algunas aplicaciones y juegos, e integra acceso directo a nuestro correo de Hotmail (quizás esa sea la razón por la que seguimos “enganchados” al correo de hotmail y no nos atrevemos a abandonarlo). ¿No tienes Messenger? Entonces no perteneces a este mundo (:) es broma).
Dar nuestro messenger se convierte en algo más privado a medida que los años pasan por uno. De hecho, la mayoría de las veces queda reservado para familia, amigos, compañeros de clase, de trabajo y poco más. Es como invitar a alguien a casa.
No voy a contar, pues, como funciona. Pero sí diré que si echáis de menos alguna funcionalidad, podéis ampliarlas con otras aplicaciones complementarias como el Messenger Plus. Este programa se añade a vuestro Messenger y le proporciona funciones, entre otras, tan interesantes como la protección “antijefe”, combinación de teclas que oculta de nuestra pantalla todo el messenger (y su icono en la bandeja de sistema) y que lo restituye cuando el “peligro” ha pasado ;).

Salas de multitud de temas que se llenan de internautas con su nick (apodo). Es como ir a un bar y entablar conversación con desconocidos que tienen más o menos las mismas intenciones que tu: charlar, divertirse, jugar, etc… y quién sabe… hasta ligar, practicar cibersexo, y por qué no… verdaderas amistades (que, como en la vida real, son tan dificiles de encontrar). Así que tu paso por las salas de chat puede ser fugaz o puedes convertirte en un “habitual” y ser “conocido” por el resto de “habituales”. Cuando esto es así suele pasar como en la vida real, la gente se alegra de verte y tu te alegras de verles. Y eso gratifica. En las salas se suele chatear en el “general” donde todos chatean a la vez… o puedes hablar en un “privado” (en una ventanita a parte, con la intimidad necesaria para hablar con alguien en partícular).
Normalmente a estas salas de chat se accede desde web ( Terra,
scripts, en una experiencia más enriquecedora, pues te proporciona muchas funcionalidades de las que no disfrutas si entras “por web”. No negaré que configurar un programa IRC para entrar a tu sala de chat favorita sea facil. Pero al final todo el que quiere usarlos acaba haciéndolo pues nada mejor que una buena sala de chat para encontrar a un “habitual” que te guíe como hacerlo. Siempre encontrarás gente dispuesta a echar una mano.
Puede parecer un mundo en el que el caos reina… pero no creas… tiene sus reglas y códigos de conducta.
Y, aunque, no te ven, puedes expresarte a través de emoticonos.
Puedo ofrecerte un )___))______________))))~
u ofrecerte una —,–’{@ .
Por cierto… he hablado de este mundo del chat comparándolo a veces con el mundo “real”. Pero me arrepiento, porque ¿qué pasa?… ¿no es real lo que uno hace, dice o lee al otro lado del teclado?, ¿no son reales las risas y las lágrimas que provoca?… como la vida misma.